by Valentín Elías Pineda
Fuente: Blog de Masticadores
Soleas – Las Bases del Futurismo
Visto el tipo de viaje que es un viaje interestelar, la preparación de una nave lista para partir con humanos puede tardar un siglo, sino más, desde el momento que hayamos adquirido un grado importante de migración al Espacio y con la terraformación de la luna y Marte bastante avanzadas, Da para pensar en realizarlo en el siglo XXII más que en el XXI.
Desde luego, parece implanteable realizar este viaje tan increíblemente costoso para ir “a la aventura“ sin estar seguros de que vamos a un planeta del que podamos sacar un provecho importante, dada la inversión inimaginable que supone un viaje de este tipo.
Se plantea que es mejor lanzar un robot para verificar primero el planeta de destino y verificar todos los aspectos del viaje antes de hacerlo con humanos. Desde luego el coste del viaje se reduciría en varios órdenes de magnitud respecto a hacerlo con humanos y se podrían mandar varias naves a diferentes estrellas simultáneamente.
A un 10% de la velocidad de la luz tardaríamos entre 50 y 200 años en tener noticias de esos robots desde sus respectivos destinos.
Lo mismo se encontrarían otras civilizaciones inteligentes de otras estrellas, con lo que es de esperar que si alguna vez desciende un extraterrestre a la Tierra tiene varios números de ser un robot.
El robot debe estar dotado de varios sistemas de defensa y de autodestrucción, así como la nave interestelar que lo lleve. Si aterriza en planetas con vida, puede que sea o no inteligente. Si no es inteligente y cae en un planeta que vive en la era de los dinosaurios, será atacado por animales de gran tamaño. Si cae en uno con vida inteligente, se puede encontrar con que quieran cazarlo y quemarlo si viven en la época de la Inquisición y si cae en una época como la actual, seguramente no faltará quien quiera adueñarse del robot en beneficio propio.
Una nave extraterrestre interestelar tendrá la capacidad de lanzarnos meteoritos, lanzarnos la luna en rumbo de colisión con la Tierra, rayos láser potentes desde el espacio y tendrá la capacidad de lanzarnos ingenios nucleares. Si nos visita un extraterrestre, aunque sea un robot, habrá que mentalizarse de recibirlo amistosamente, al menos hasta que no demuestre lo contrario.
Las probabilidades de que no sean amistosos por ellos mismos son más bien escasas. Tengamos en cuenta que, para haber hecho este viaje, han conseguido un grado importante de desarrollo de la migración al Espacio y para ello han tenido que resolver el dilema del futuro:
El Dilema del Futuro by Valentín Elías Pineda – 2025! ¿Hablamos del futuro?
Cosa que los humanos, por ahora, estamos tomando el rumbo contrario a resolverlo y estamos demostrando no saber y sobre todo, no querer resolverlo. Con lo cual una sociedad extraterrestre que nos visite se tratará de una sociedad que ha sabido organizarse pacíficamente a nivel global en su planeta de origen.
Depende mucho más de nosotros, que todavía no hemos sabido organizarnos a nivel global para la migración al Espacio, que los extraterrestres acaben siendo amistosos o no.
Si llegamos a un grado de desarrollo importante de la migración al Espacio durante el siglo XXI, es posible que la llegada al transhumanismo se dé antes de que este siglo termine. Unos transhumanos tienen mucho más fácil hacer el viaje interestelar al no necesitar todo el equipo de mantenimiento de vida que requieren los humanos. Visto esto, se puede deducir que, si la llegada al transhumanismo se va a dar décadas antes de que finalice la construcción de una nave interestelar para humanos, no merecerá la pena construirla. Y por lo tanto se puede deducir que los humanos nunca pisaremos otro sistema solar como tales.
Un transhumano de otro sistema solar puede llegar al nuestro antes o después de que lleguemos al transhumanismo nosotros.
Si lo hace antes, se tratará de un Dios que puede estar dispuesto a ayudarnos en lo que se lo pidamos. En tal caso, tendremos un Dios con el que tendremos trato directo. En el momento en el que veamos la estela de una nave interestelar como la descrita, preparémonos para un shock religioso importante. Y desde luego, la cita del Padre nuestro que estás en los cielos, cobra todo su sentido ciertamente.
Continuará…
