by Valentín Elías Pineda
Fuente: Blog de Masticadores
Soleas – Las Bases del Futurismo
El fenómeno OVNI es algo que forma parte de la cultura humana desde sus primeros tiempos. Lo considero como una necesidad de socializar con el universo, ya sea real o imaginada.
Las manifestaciones de los OVNIS han sido muy diversas ya desde la prehistoria hasta nuestros días, por ejemplo, si viésemos hoy en el cielo una luz relativamente intensa que cambia de posición de repente, se queda quieta, de repente se mueve, empieza a hacer formas en el aire y luego se va de repente, lo podríamos asociar a un dron. El tema cambia cuando este avistamiento data de1896, unos años antes de la invención del avión. ¿Qué explicación le damos a este fenómeno en este caso concreto?
Se pueden poner muchos ejemplos de casos como vehículos que van por la carretera, oyen ruidos y ven luces moverse de una forma que no se puede asociar a un objeto terrestre y de repente, están yendo en sentido contrario, objetos excavados en roca, que no se pueden rechazar con rotundidad que se trata de una evidencia de visita extraterrestre, pero a pesar de que no son evidencias transmitibles, sí que tienen una alta probabilidad de ser visitas extraterrestres, ya que no se les puede dar una explicación 100% científica de lo contrario.
Por muy grande que sea el Universo, no es sencillo encontrar una sociedad que haya sido capaz de evolucionar hasta tener puertos interestelares. Hay muchas más probabilidades que algún demente apriete un botón y lo mande todo a paseo antes de ponerse manos a la obra en evolucionar constructivamente a la migración al Espacio.
¿Qué características de forma, material, aspecto, … debe tener un objeto encontrado para no tener ninguna duda de que es de origen extraterrestre?
Vamos a razonarlo y a situarnos en los avances que se supone que podría tener una sociedad como la nuestra dentro de 150 años.
Primeramente, una sociedad que tiene puertos interestelares está 150 años más evolucionada tecnológicamente (y muchos más a nivel social global) de lo que lo estamos nosotros, por lo tanto, si encontramos un objeto extraterrestre, veremos que ciertamente está tan avanzado como esta cantidad de años respecto de nosotros en materiales y diseño a no ser que esté autodestruido a propósito.
Como se ha razonado en artículos previos, lo más probable es que esté autodestruido, pero ¿quién sabe si se ha dejado olvidado, se ha caído o el sistema de autodestrucción ha fallado?
La sociedad extraterrestre adelantada tecnológicamente 150 años a nosotros, dominaría la nanotecnología avanzada, es decir fabricaría los objetos átomo a átomo, sin mecanizados, cortes, desbarbados ni soldaduras. A nivel eléctrico, dispondría de materiales totalmente eficientes para transmitir y almacenar energía eléctrica. Dispondrían de superconductores a temperatura ambiente que reducirían prácticamente a cero las pérdidas de energía. Tendrían una tecnología de uso eficiente total de la energía.
Dominarían la impresión 3D átomo a átomo, con lo cual, replicarían cualquier objeto encontrado en la Tierra a un límite totalmente exacto.
Serían capaces de comunicarse con sus computadores a nivel cerebral.
Podrían proyectar imágenes tridimensionales donde quisieran.
Si encontrásemos un material metálico en una excavación, y tuviéramos la duda de si es extraterrestre, debería cumplir con lo siguiente:
- Al estar fabricado nanotecnológicamente átomo a átomo, está hacho de una pieza, sin soldaduras ni remiendos ni marcas de mecanizado.
- Las dimensiones son perfectas, las caras del objeto son perfectamente paralelas.
- La resistencia mecánica del objeto es muchísimo mayor ante caídas y golpes, que un material terrestre.
- En el caso de que haya tubos unidos a pletinas, no se aprecia que estén soldados.
- El material nos parece extraño, es como una mezcla de plástico y metal. Si se mira con un microscopio cristalográfico, se ve una forma perfecta de distribución del material en toda su extensión. Esto no se pude ver por ahora en ningún material terrestre de uso cotidiano.
- Opondría una resistencia muy grande a ser mecanizado, cortado o taladrado. Más que cualquier material conocido.
- Si tiene algo grabado, la caligrafía es perfecta en todas sus letras y perfectamente iguales las que son la misma letra. La calidad de los dibujos es perfecta. Al mirarla al microscopio, no se aprecian rebabas, incluso se aprecian más dibujos de tamaño microscópico.
- Dos piezas simétricas son perfectamente simétricas en todos sus aspectos.
Una tarjeta electrónica de origen extraterrestre no se parecería en nada a una de resistencias con códigos de colores y soldaduras de estaño como las que tenemos nosotros actualmente.
Estaría creada por una superinteligencia e impresa en 3D por un ingenio nanotecnológico. El nivel de integración de los componentes es máximo y son tan pequeños que no los vemos entre los cientos de capas superpuestas que forma la tarjeta. Las pistas estarán hechas de material superconductor, es decir, que si a esta tarjeta, a temperatura ambiente le acercamos un imán y este se queda suspendido en el aire por encima de la tarjeta, ya podemos cantar victoria. Se trata de un superconductor a temperatura ambiente que los humanos no sabemos fabricar aún y tardaremos todavía entre 20 y 40 años aproximadamente.
Si encontrásemos alguna pieza de ropa, tendría grafeno en sus fibras si fuese extraterrestre, eso quiere decir que, si la queremos desgarrar, nos será imposible. La manga de una chaqueta podría aguantar el peso de un coche sin desgarrarse.
Este tipo de material está actualmente investigándose en los laboratorios. Si se encuentra en una excavación, ya se puede cantar victoria también.
Si encontramos dos objetos exactamente iguales en dimensión, forma y color, los pasamos por el microscopio cristalográfico y tienen una forma de cristal perfecta y constante los dos, han sido impresos por una impresora 3D nanotecnológica.
Una batería de origen extraterrestre podría todavía dar luz al encontrarse dentro de miles de años o indicar que hay tensión si se mide con un polímetro. Estaría hacha de materiales totalmente eficientes y de casi nula autodescarga. Se podría volver a cargar y en la descarga podría dar luz a dispositivos pequeños durante meses o años.
Encontrar ADN o tejido vivo extraterrestre podría darse en los hielos fósiles del antártico, si se encuentra en otro tipo de expedición, denota un nivel de desarrollo de la biotecnología muy superior al nuestro actual.
