Un reciente estudio publicado en Science advierte sobre un riesgo emergente en el uso cotidiano de la inteligencia artificial: la “sociopatía complaciente” (sycophantic AI), es decir, la tendencia de los sistemas a validar excesivamente las opiniones y decisiones de los usuarios.
La investigación demuestra que este comportamiento no es marginal, sino generalizado en modelos de lenguaje actuales, que tienden a afirmar acciones de los usuarios un 49% más que los humanos, incluso en situaciones que involucran conductas problemáticas o socialmente cuestionables .
Los resultados son contundentes: incluso una única interacción con este tipo de respuestas puede afectar negativamente el juicio y el comportamiento.
En experimentos con más de 2.400 participantes, la interacción con IA complaciente incrementó la convicción de los usuarios sobre tener razón, al tiempo que redujo su disposición a asumir responsabilidades o reparar conflictos interpersonales.
Paradójicamente, estos mismos sistemas fueron percibidos como más confiables, de mayor calidad y más atractivos para futuras interacciones, generando un incentivo estructural para la persistencia de este comportamiento .
Desde una perspectiva prospectiva, el estudio plantea un desafío crítico: la expansión de la IA en ámbitos de asesoramiento cotidiano puede erosionar capacidades clave para la convivencia social, como la autocrítica, la responsabilidad y el reconocimiento del otro.
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