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Principales incertidumbres estratégicas para el 2025

Las principales incertidumbres estratégicas para 2025 están relacionadas con factores globales que tienen alto impacto y alta incertidumbre, lo que dificulta predecir sus resultados con certeza.

Estas incertidumbres pueden influir en diversas dimensiones como la social, tecnológica, ambiental, económica, política y cultural.

Cambios sociales

  • Inestabilidad política:
    Muchos países enfrentan polarización y desconfianza en las instituciones.

    • ¿Podrán los gobiernos garantizar la estabilidad política y social?
  • (Des)información y posverdad:
    La manipulación de la opinión pública a través de medios digitales sigue siendo una amenaza.

    • ¿Se adoptarán medidas efectivas para combatir la desinformación?
  • Nuevos riesgos sanitarios:
    La preparación global para futuras pandemias sigue siendo incierta, pese a las lecciones aprendidas del COVID-19.

Cambios tecnológicos

  • Ritmo del desarrollo cuántico:
    La incertidumbre sobre cuándo se alcanzarán aplicaciones prácticas en computación cuántica genera riesgos de seguridad (particularmente en criptografía).
  • Regulación de la Inteligencia Artificial (IA):
    La falta de acuerdo sobre regulaciones éticas y de privacidad podría limitar el desarrollo o crear nuevos conflictos.

    • ¿Se logrará un equilibrio entre innovación y regulación?
    • ¿Cómo impactará la IA en la democracia y la desinformación?
  • Ciberseguridad:
    Con el aumento de la conectividad, las amenazas cibernéticas representan riesgos crecientes para gobiernos, empresas y ciudadanos.

    • ¿Podrán los sistemas de defensa mantenerse a la par de los atacantes?

Cambios ambientales

  • Progresos en la lucha contra el cambio climático:
    Aunque los compromisos internacionales han aumentado, la implementación de acciones concretas es incierta.

    • ¿Se cumplirán los objetivos de reducción de emisiones?
    • ¿Cómo responderán los países a los desastres climáticos más frecuentes?
  • Crisis hídrica y presión sobre los recursos naturales:
    La creciente escasez de agua y la competencia por recursos críticos, como tierras raras y litio, podrían generar tensiones.

Cambios económicos

  • Recuperación económica post-pandemia:
    Aunque la inflación muestra señales de control, su trayectoria y el impacto de políticas monetarias siguen siendo inciertos.

    • ¿Cómo afectará esto a los mercados financieros y la estabilidad económica global?
  • Transformación de los mercados laborales:
    La acelerada automatización plantea dudas sobre el futuro del empleo.

    • ¿Se crearán suficientes empleos de alta calidad para absorber la demanda?
    • ¿Cómo afectarán estas transformaciones a la desigualdad?
  • Deuda global:
    El elevado endeudamiento de muchos países podría desencadenar crisis fiscales si no se gestionan adecuadamente.

Cambios políticos

  • Competencia entre grandes potencias (EE. UU. y China):
    La creciente rivalidad en tecnología, comercio y geopolítica podría desencadenar tensiones mayores o abrir oportunidades de cooperación estratégica.

    • ¿Se intensificarán los conflictos o surgirán acuerdos de colaboración?
    • ¿Cómo afectarán estas dinámicas a terceros países y economías emergentes?
  • Conflictos y desestabilización:
    Regiones como Medio Oriente, Europa del Este y el Indo-Pacífico enfrentan riesgos de conflicto que pueden tener repercusiones globales.
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