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Global Economic Futures

¿Qué define la competitividad en 2030?

Un nuevo informe del WEF proyecta los motores estratégicos de las economías del futuro

El World Economic Forum (WEF) ha publicado su informe estratégico “Global Economic Futures: Competitiveness in 2030”, en el que redefine los pilares de la competitividad global ante un mundo marcado por la disrupción tecnológica, la transición verde y la creciente fragmentación geopolítica.

Lejos de los enfoques tradicionales centrados exclusivamente en eficiencia o productividad, el informe propone una visión sistémica y transformadora de la competitividad, basada en la resiliencia, la sostenibilidad, la innovación social y la capacidad de anticipación.

Cinco motores estratégicos de la competitividad en 2030

El estudio identifica cinco dimensiones clave para que países y regiones puedan sostener su competitividad de forma inclusiva y sostenible:

  1. Productividad impulsada por tecnología: Integración estratégica de IA, automatización, datos y plataformas digitales como base de una productividad más inteligente.
  2. Talento y capacidades humanas: Reconfiguración del capital humano hacia habilidades anticipatorias, pensamiento sistémico y adaptabilidad, con foco en la equidad de acceso.
  3. Infraestructura verde y digital: Inversión en conectividad, transición energética, transporte sostenible y sistemas circulares como motores de competitividad resiliente.
  4. Instituciones ágiles y confianza pública: Gobernanza flexible, transparente y anticipatoria, capaz de sostener la legitimidad social en escenarios inciertos.
  5. Conectividad global e innovación geoeconómica: Apertura inteligente a cadenas de valor globales, colaboración interregional y diplomacia tecnológica.

El WEF plantea además un marco metodológico preliminar para medir la “preparación para la competitividad futura”, considerando capacidades dinámicas, inclusión, digitalización, y sostenibilidad.

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Relevancia para América Latina y Argentina

Para América Latina, el informe representa una alerta y una oportunidad. La región aún presenta brechas críticas en infraestructura, educación tecnológica y confianza institucional, pero también cuenta con activos clave: biodiversidad, juventud, talento científico y movimientos sociales dinámicos.

En el caso de Argentina, el desafío es articular políticas de desarrollo productivo con agendas de innovación, formación y transición energética. Una visión de competitividad orientada a 2030 debería integrar la planificación prospectiva, la transformación digital del Estado y la inversión estratégica en conocimiento.

Acceso al informe completo aquí

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