La Comisión Europea presentó el informe “Futures of Innovation and Intellectual Property Regulation in 2040: Scenarios and Policy Implications”, un estudio de prospectiva que examina cómo podrían transformarse los sistemas de innovación y los regímenes de propiedad intelectual (PI) en las próximas dos décadas.
La investigación, coordinada por Knut Blind (Fraunhofer ISI & TU Berlín) junto a un equipo internacional de expertos, forma parte del proyecto “European R&I Foresight and Public Engagement for Horizon Europe”, realizado por el consorcio Foresight on Demand.
El estudio ofrece cinco escenarios plausibles sobre el futuro de la innovación y la regulación de la PI, identificando sus implicancias estratégicas para las políticas europeas de ciencia, tecnología y competitividad global.
Cinco futuros posibles
- El fin de la PI tal como la conocemos.
La digitalización total de la economía transforma los derechos de propiedad en contratos inteligentes y secretos comerciales gestionados por plataformas tecnológicas globales. El poder regulador se desplaza de los Estados hacia las corporaciones digitales, configurando un “mundo tecnopolar”. - La ‘destrucción creativa’ del régimen de PI.
La automatización y la inteligencia artificial redefinen los procesos de invención, registro y examen de patentes. El sistema se vuelve más complejo, burocrático y costoso, afectando la innovación de pequeñas y medianas empresas y generando riesgos de sobreprotección y litigiosidad. - La PI como campo de batalla geopolítico.
En un contexto de tensiones globales, la propiedad intelectual se convierte en un instrumento de política comercial y de poder estratégico. Europa prioriza la calidad y la armonización, mientras que China y Estados Unidos consolidan modelos divergentes que fragmentan los estándares tecnológicos globales. - Una PI global y equilibrada para la innovación abierta.
Tras sucesivas crisis ambientales y sanitarias, los gobiernos adoptan sistemas de PI más transparentes y armonizados, orientados al bien público y a la sostenibilidad. La inteligencia artificial facilita la trazabilidad y el acceso abierto a los conocimientos financiados con fondos públicos. - Innovación global colaborativa y de código abierto.
Los regímenes de PI divergen entre bienes físicos y digitales. La innovación digital se rige por licencias abiertas y acuerdos globales de colaboración, mientras la fabricación avanzada y la producción personalizada impulsan una nueva economía basada en bienes comunes tecnológicos y soberanía digital.
Recomendaciones y implicaciones estratégicas
El documento subraya que la inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas tensiones geopolíticas son factores determinantes que obligarán a repensar la gobernanza global de la innovación.
Entre las recomendaciones para Europa, destacan:
- Fortalecer las políticas antimonopólicas y la interoperabilidad de plataformas digitales.
- Liderar el desarrollo de marcos regulatorios tecnológicos (“Law as Code”) y soluciones RegTech.
- Rediseñar las oficinas de propiedad intelectual como organismos de datos y transparencia pública.
- Promover la cooperación multilateral y la armonización de estándares en torno a la innovación abierta y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El informe concluye que el futuro de la innovación dependerá de la capacidad de equilibrar intereses privados y bienes públicos, garantizando un entorno donde la creatividad, la competencia y la cooperación global puedan coexistir. Europa, afirma el estudio, “tiene la oportunidad de convertirse en líder mundial de un sistema de propiedad intelectual inclusivo, transparente y orientado al bien común”.
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