CFG lanza “Advanced AI: Possible Futures” con cinco escenarios para el futuro de la inteligencia artificial avanzada
El think tank independiente Centre for Future Generations (CFG) ha presentado hoy su nuevo informe “Advanced AI: Possible Futures”, un estudio de prospectiva que ofrece cinco escenarios plausibles sobre cómo podría desarrollarse la inteligencia artificial avanzada en los próximos años.
Gobernanza más lenta que la IA
El informe subraya una creciente brecha entre el vertiginoso avance de la IA —capaz de progresar a ritmos exponenciales gracias a bucles de retroalimentación que optimizan su propio desarrollo— y los procesos regulatorios, que aún operan a velocidad tradicional .
Por ejemplo, la Ley de IA de la UE requirió más de tres años para ser aprobada, mientras la tecnología evolucionaba en cuestión de meses.
IA autoacelerada
El análisis señala que tanto la capacidad computacional como la eficiencia algorítmica se han multiplicado entre 12 y 15 veces cada año desde 2010, generando un ritmo de innovación sin precedentes CFG.
Además, ya se registran esfuerzos por utilizar IA en la propia investigación en IA, acelerando aún más su evolución .
Cinco futuros plausibles
A partir de seis meses de trabajo y escenarios colaborativos, CFG presenta cinco trayectorias posibles para el futuro de la IA avanzada:

Esta selección busca retar supuestos, evaluar riesgos como concentración de poder, impactos laborales y militares, y preparar instituciones para múltiples eventualidades.
Oportunidades y desafíos de la gobernanza
CFG detecta la necesidad urgente de:
- Incorporar experiencia técnica profunda en todos los niveles institucionales.
- Rediseñar procesos regulatorios para que sean más ágiles y adaptativos.
- Fortalecer capacidades de futurología basadas en escenarios concretos y cuantificados .
Solo así se conseguirá una supervisión democrática efectiva sobre un sector que evoluciona a ritmos disruptivos.
Relevancia para Europa y el mundo
Aunque gran parte de la IA avanzada se desarrolla fuera de Europa, su impacto es global.
El estudio insta a la UE a ampliar su marco regulador post‑AI Act, incorporando visión estratégica anticipatoria para abordar áreas como defensa, mercado laboral, desigualdad y medio ambiente.
