La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha publicado la última edición de su informe anual, el World Economic Situation and Prospects 2025 (WESP 2025), una evaluación exhaustiva de las tendencias económicas globales, desafíos regionales y oportunidades de desarrollo sostenible.
Coordinado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (UN DESA) y en colaboración con otras agencias de la ONU, este informe se convierte en un recurso esencial para diseñar políticas públicas informadas.
Un panorama económico global mixto
El informe subraya que, aunque la economía mundial ha mostrado resiliencia tras múltiples crisis, el crecimiento global sigue siendo moderado, proyectado en un 2,8 % para 2025.
Factores como las tensiones geopolíticas, los altos niveles de deuda pública y los efectos del cambio climático limitan el progreso económico, especialmente en países en desarrollo y de bajos ingresos.
Pese a estas dificultades, el informe destaca que la reducción de la inflación y la flexibilización de las políticas monetarias en muchas economías desarrolladas están impulsando la demanda agregada.
Sin embargo, se advierte que los países más vulnerables enfrentan desafíos persistentes, incluidos altos niveles de deuda y limitada capacidad para financiar inversiones en desarrollo sostenible.
Áreas clave
- Desigualdades económicas persistentes:
Las economías más desarrolladas, como Estados Unidos y China, muestran estabilidad, mientras que las economías de bajos ingresos enfrentan retos significativos, como el aumento del desempleo juvenil y la inseguridad alimentaria. - Inflación y mercados laborales:
Aunque la inflación global ha disminuido, persisten altos niveles en economías en desarrollo, afectando a las poblaciones más vulnerables. En mercados laborales, los países desarrollados experimentan una desaceleración en el crecimiento del empleo. - Oportunidades en minerales críticos:
El informe subraya la importancia de los minerales críticos en la transición energética global, destacando su potencial para fomentar el crecimiento sostenible, pero también los desafíos en su extracción, regulación y comercio. - Progresos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):
Si bien algunos indicadores como la reducción de la pobreza extrema han mostrado mejoras, muchos países están rezagados en áreas críticas debido a crisis económicas y climáticas interconectadas.
Recomendaciones clave
El informe hace un llamado a una acción colectiva para abordar los desafíos estructurales y garantizar un desarrollo equitativo.
Entre las principales recomendaciones:
- Reforma del sistema financiero global para proporcionar acceso a financiamiento de bajo costo para países en desarrollo.
- Fortalecimiento de la cooperación internacional para abordar riesgos sistémicos y promover la transición energética sostenible.
- Inversiones estratégicas en infraestructura, tecnologías limpias y desarrollo humano.
Una herramienta para la acción global
El WESP 2025 se presenta como una guía estratégica para formuladores de políticas, organismos internacionales y actores del sector privado, fomentando el diálogo y la cooperación para superar los desafíos globales.
Acceda al informe aquí
