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Paraguay proyecta su futuro energético al 2050

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó el informe “La Prospectiva Energética 2050 de Paraguay: el desafío de extender la sostenibilidad energética en los usos finales”, un estudio que traza posibles trayectorias del sistema energético nacional hacia mediados del siglo XXI.

El documento, elaborado con el acompañamiento del Viceministerio de Minas y Energía y bajo la coordinación técnica de Victorio Oxilia, propone una visión de largo plazo para una matriz energética más limpia, eficiente e inclusiva, basada en el uso racional de los recursos renovables del país.

Cuatro escenarios posibles

El estudio utiliza la plataforma internacional LEAP (Low Emissions Analysis Platform), desarrollada por el Stockholm Environment Institute, para modelar cuatro escenarios que combinan dinámicas económicas y ambientales:

  1. Kangy (Débil): crecimiento económico inercial sin políticas sostenibles.
  2. Oiko mbegue (Funcionamiento limitado): desarrollo moderado con compromiso ambiental.
  3. Ate’y (Perezoso): crecimiento económico vigoroso, pero sin transición energética.
  4. Mbarete porã (Dinámico): economía pujante con fuerte impulso a la sostenibilidad.

Los escenarios más sostenibles (E2 y E4) contemplan una expansión significativa del uso de electricidad, biocombustibles y energía solar, y una reducción de entre 32% y 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con las trayectorias tendenciales.

Hacia una matriz energética sostenible y diversificada

El informe destaca que, aunque el 53% de la energía primaria paraguaya proviene de fuentes hidroeléctricas, el 39% del consumo final sigue dependiendo de combustibles fósiles importados, principalmente para el transporte.

Entre los principales desafíos identificados se incluyen:

  • La creación de un Ministerio de Energía que integre y coordine políticas sectoriales.
  • El impulso de programas de eficiencia energética y fiscalización de biomasa certificada.
  • La promoción de la electromovilidad, el uso del hidrógeno verde y el desarrollo de biocombustibles sostenibles.
  • La diversificación de la oferta eléctrica con fuentes solares, eólicas y pequeñas hidroeléctricas.

Una visión hacia el 2050

El estudio señala que alcanzar una matriz energética sostenible requerirá la cooperación entre Estado, sector privado y ciudadanía, articulando innovación tecnológica, políticas públicas y educación energética.

Para acceder a la publicación aquí

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